Qué ver en Braga

Hay muchas cosas qué ver en Braga, aunque la verdad es que es una ciudad que se recorre enseguida. Como ya sabréis, Braga es un municipio situado al norte de Portugal, muy cerca de Guimaraes y de Oporto. Por ello, es un destino ideal para puentes o estancias cortas. Tanta zona de interés junta hace que se pueda visitar en un corto espacio de tiempo.

Nosotros estuvimos este verano, como parte de una ruta que comenzó en Viana do Castelo y acabó en Jaén. Sin duda un viaje que disfrutamos mucho y del que os dejamos aquí un pequeño fragmento.

Más allá de que podáis ver en este vídeo los lugares más representativos, nuestra idea es explicaros en este post un poco de la historia o las curiosidades de algunos de ellos. En cualquier caso, os recomendamos que, como primera toma de contacto con la ciudad, hagáis alguna visita guiada que os ponga un poco en situación. Es una práctica que nosotros realizamos habitualmente y nunca nos defrauda.

La gran parte de nuestros tours los hacemos a través de Civitatis. Así que os facilitamos una de las visitas que tienen previstas en Braga para que veáis si os encaja. Sin duda os servirán para entender muchas de las cosas que vais a ver en este municipio y para orientaros mejor a la hora de moveros solos después.

Qué ver en Braga

Una vez proporcionados estos consejillos, ahora sí vamos a desgranar los secretos que guarda Braga a la espera de que los podáis ir descubriendo.

Origen de Braga

Existen pruebas que confirman que los primeros asentamientos humanos de Braga datan del Neolítico. Pero no vamos a irnos tan atrás en la historia de la ciudad. Lo más lejos que vamos a echar la vista atrás será hasta el segundo siglo antes de Cristo cuando la región fue tomada por los romanos quienes bautizaron esta zona como Bracara Augusta.

La urbe romana fue una importante ciudad comercial que se benefició enormemente del tráfico marítimo intenso y bien organizado que unía a los diversos centros productores del Imperio Romano. Entre los productos comercializados, destacaban la cerámica, el vidrio. Todavía presentes en sus calles.

Tendrían que pasar muchos siglos hasta que en el XI la ciudad recibiera su actual nombre; Braga. La construcción de la muralla y de la catedral fueron iniciadas por orden del obispo Pedro de Braga. El templo cristiano fue levantado sobre los restos de un antiguo centro de culto romano dedicado a la diosa Isis. En 1071 se fundó el arzobispado de Braga, convirtiéndose Pedro en el primer arzobispo.​ Durante esta época el municipio fue uno de los más importantes de la península.

La importancia de Braga a lo largo de los siglos no ha decaído. En la actualidad se trata de la tercera ciudad más importante de Portugal, sin contar Lisboa y Oporto.

Santuario del Buen Jesús del Monte

Uno de los monumentos más importantes de Braga no se encuentra en el centro urbano. Hay que desplazarse hasta allí en coche y desde luego merece la pena hacerlo. Si no cuentas con vehículo propio, existe la opción de subir en funicular.

El Santuario del Buen Jesús del Monte es una de las imágenes más recurrentes de la ciudad y se caracteriza por su gran escalinata dividida en dos partes. La más zigzagueante de todas está dedicada a los cinco sentidos y las tres virtud; la fe, la esperanza y la caridad, como se puede apreciar en sus fuentes. Así, los peregrinos que acceden al templo se encuentran con una parte terrenal y otra más espiritual de las bendiciones de Dios. O al menos, con esa idea se construyó.

En la parte más recta de las escaleras se muestran, en pequeñas capillas, escenas de la Pasión de Cristo.

Os recomendamos que hagáis esta visita aunque no seáis personas especialmente religiosas porque tanto el edificio como las inmediaciones son realmente impresionantes. Si decidís entrar o no ya es una decisión más personal, si bien su altar es uno de los más curiosos que he visto yo nunca. En cualquier caso, el horario de visita suele ser de 08.00 a 19.00. Aunque, como siempre os recomendamos que lo verifiquéis por si hubiera cambiado desde que estuvimos nosotros.

Santuario de Nuestra Señora de Sameiro

Una vez cogido el coche es también una visita muy recomendable la del Santuario de Nuestra Señora de Sameiro. En principio no entraba en nuestros planes ir hasta allí pero resultó ser una de las cosas más bonitas qué ver en Braga. El entorno es ideal y las vistas desde su escalinata impresionantes. Da la sensación de estar sentado al borde del mundo.

Una vez hayáis disfrutado de las alturas de Braga toca bajar al centro urbano. Una vez en él podéis decidir si hacéis la visita por vuestra cuenta o si preferís que un profesional os explique los secretos de la ciudad. Si elegís esta segunda opción os dejamos aquí una excursión que puede ser de vuestro agrado. Si preferís hacerlo a vuestro aire, también os mostramos los lugares que no os podéis perder.

 

Catedral de Braga

Una de las paradas obligatorias para no perderse nada en Braga es su catedral. Como habéis visto en el apartado que hemos dedicado a la historia de la ciudad comenzó a levantarse en el siglo XI, concretamente en el año 1070, lo que la convierte en la más antigua de Portugal.

En la capilla de los reyes están las tumbas de los padres de Alfonso I de Portugal, primer rey del país luso, Enrique de Borgoña, y Teresa de León Esta última fue hija  de Alfonso VI el Bravo, monarca de Castilla y León.

El horario de la catedral es partido, por la mañana sería de 9.30 a 12.30 y por la tarde de 14.30 a 18.30. Pero, como siempre… no olvides comprobarlo.

Palacio Largo do Paço, lo más curioso qué ver en Braga

Es uno de los espacios más curiosos qué ver en Braga. El palacio Largo do Paço está situado en una plaza en la que solo falta que aparezca un carromato. Es como sacada de otra época y, sin duda, uno de los lugares que más llamó nuestra atención.

Sin duda os quedarán unas fotos bien bonitas en este escenario que parece sacado de la Bella y la Bestia. ¿No os recuerda al lugar donde Bella se encuentra con Gastón cuando se encontraba leyendo un libro? Igual son solo cosas nuestras.

Plaza de la República

Es el centro neurálgico de la localidad y a su alrededor encontraréis cantidad de sitios donde comer y tomar algo. También es el lugar donde se celebran muchos de los espectáculos que la ciudad organiza para celebrar sus fiestas. Nosotros estuvimos allí a principios de agosto y fuimos testigos de algunos de ellos en los que los tambores fueron los protagonistas.

En una de las calles que desembocan en esta plaza se encuentra la oficina de turismo de Braga. Por si necesitáis hacer alguna consulta, aunque lo cierto es que con nosotros no fueron demasiado amables.

Casa do Raio

Es uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad. Llama poderosamente la atención por el colorido de sus azulejos. Se puede visitar por dentro, aunque nosotros no lo hicimos. Si os animáis el horario suele ser de martes a sábado de 10.00 a 13.00 y de 14.30 a 18.30. Pero haréis bien en consultarlo antes de ir por si varían por alguna razón.

Librería 100º Página

Si has dado en este blog buscando qué ver en Braga, y es la primera vez que nos visitas debes saber que nuestra pasión es aunar el amor por los libros y las novelas con el que sentimos por los viajes. Por eso, nos gusta visitar los escenarios de las historias que leemos, como puedes ver en el vídeo de abajo, y también nos afanamos por descubrir las mejores librerías del mundo.

En el caso de Braga no nos queda más remedio que hablar de la librería 100º Página. No es solo es todo un capricho para los amantes de la literatura como nosotros, también lo es para los que disfrutan de un buen café en un ambiente tranquilo. Sin duda los dueños de este establecimiento pueden sentirse bien satisfechos, han hecho realidad uno de los sueños de mi vida.

Arco de Porta Nova

Por último vamos a hablar del Arco de Porta Nova. Es una de las puertas de las antiguas murallas. Para ser sinceros hay que decir que no es de las más bonitas que hayamos visto pero hemos decidido incluirla en esta pequeña guía por ser origen de una expresión popular portuguesa. Al igual que aquí decimos eso de no dejes la puerta abierta que pareces de Madrid, en Portugal se dice lo mismo pero haciendo alusión a Braga.

Hay varias teorías para esta expresión. Como el hecho de que la Porta Nova Arch nunca tuvo una puerta. Como no había guerra en el momento de su construcción, y como la ciudad crecía más allá de las murallas, no se colocó ninguna puerta en ese arco. A partir de ahí, los habitantes de Braga se hicieron conocidos como los que no cierran la puerta. Por lo tanto, cada vez que un portugués deja una puerta abierta, inmediatamente oye ¿Eres de Braga?.

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