¿Tan tonto era el pobre Abundio que merece su propio dicho popular?

El otro día unos amigos me preguntaron sobre el dicho eres más tonto que Abundio que vendió los zapatos para comprar cordones. La verdad es que yo pensaba que ya había hablado de él en esta sección del blog. Son tantas las entradas ya que pierdo un poco la cuenta de las que voy publicando. Pero, para mi sorpresa, no había sido así. Rauda y veloz me he puesto a ello para no decepcionar a mis fans…

Varías hipótesis sobre quién era Abundio y su grado de inteligencia

Como suele ocurrir en estos casos, existen varias hipótesis sobre quién fue el Abundio original y qué hizo para merecer ser protagonista de su propio dicho popular. Algunas están mejor documentadas que otras, aunque no por eso son más creíbles. Os voy a explicar todas las explicaciones que he encontrado y luego que cada cual se quede con la que más le guste.

San Abundio

Con la Iglesia hemos topado en esta primera hipótesis sobre el dicho eres más tonto que Abundio. La historia dice que en el año 854 el presbítero de Córdoba, a la postre el señor Abundio, fue martirizado por los musulmanes que ocupaban la provincia por supuestas injurias al Corán. Hasta ahí, son datos que la Iglesia tiene recogidos. Sin embargo, lo que parece que dio vida al dicho popular fue que los seguidores de Alá le dieron hasta 11 oportunidades de desdecirse y salvar así su vida. No se sabe si por necio o por cabezota, el caso es que Abundio no se retractó y murió como consecuencia de ese martirio. Eso sí, como premio la Iglesia lo hizo santo y le concedió como fiesta el 11 de Julio.

Otro Abundio cordobés

Otro Abundio también nacido en Córdoba, según narra Pancracio Celdrán en El gran libro de los insultos, podría estar detrás de esta expresión. En este caso se trataría de un vecino de la localidad andaluza que quiso regar todo un cortijo con el solo chorrillo de la verga. Es decir, con muy poca agua. La hazaña habría tenido lugar entre los siglos XVII y XVIII y habría sido calificada por sus coetáneos de tontería.

 El gran libro de los insultos

De Córdoba a Navarra

Dejamos la provincia de Córdoba para subirnos al norte porque existe otra versión que sitúa a Abundio en Navarra. Según cuenta José María Iribarren en su libro El porqué de los dichos, el origen de la expresión que hoy nos ocupa podría estar en un hombre llamado Abundio al que sus jefes mandaron un día a por bolados. Al parecer, este vecino de Navarra que no daba para mucho más, con la intención de que los azucarillos no se calentaran en el camino fue metiendo la cesta en todas las acequias que encontró. Sin duda, una idea bastante desafortunada.

Capitán de Fragata

Una de las hipótesis más conocidas es la que habla de un tal Abundio Martínez de Soria que llegó a ser capitán de una fragata. Nacido en 1848, en el año 1898 habría participado en la guerra de Filipinas. Allí, se encontró de frente con la armada estadounidense a la que plantó cara él solo. Como no podía ser de otra manera, el resultado fue desastroso para el pobre Abundio que, gracias a esta tontería, pasó a la historia como el español más incompetente del mundo. Sin embargo, a pesar de que la anécdota da nombre y apellidos de sus protagonista, lo cierto es que no se encuentra documentada en ningún sitio. Se trata de una versión del origen de este dicho que ha ido pasando de boca en boca hasta nuestros días.

Un nombre muy popular

De todas las explicaciones que os estoy dando en este post, la más plausible es la que ofrece Roberto Faure en su libro Diccionario de los nombres propios. Según este autor, Abundio habría sido un nombre muy popular en la España más rural y, por tanto, para la gente de ciudad se podría haber convertido en sinónimo de vulgar o bruto.

Diccionario de los nombres propios

Esta hipótesis no es tan chula como las anteriores así que, aunque realmente es la que tiene más posibilidades de ser verdad yo me voy a quedar con la del capitán de fragata que me parece la más novelesca. Y a vosotros, ¿Qué versión os ha gustado más?

 

 

 

 

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