De dónde viene la expresión se me ha ido el santo al cielo

Tengo que confesar que no era este el post original que tenia pensado escribir. Mi idea era contaros de dónde viene otra expresión, pero es que de verdad se me ha ido el santo al cielo. He intentado recuperar el hilo de mis pensamientos volviendo atrás sobre mis pasos, pero no ha habido manera. Por eso se me ha ocurrido que, para salvar la papeleta, podía contaros de dónde viene la expresión se me ha ido el santo al cielo.

Como todos sabéis, utilizamos esta forma de hablar para indicar que algo se nos ha olvidado justo mientras estábamos pensando en ello. Es una frase que expresa inmediatez, es decir, no indica que tengamos algo olvidado desde hace tiempo, sino que se nos ha ido de la cabeza en ese preciso instante.

Según diferentes expertos, para buscar de dónde viene la expresión se me ha ido el santo al cielo tendríamos que situarnos en un escenario religioso. Concretamente, en una misa durante el momento del sermón. Aunque no se sabe a ciencia cierta cuando ocurrió esta anécdota, sí parece cierto que todo comenzó con un cura despistado.

El religioso se encontraba ofreciendo un discurso a sus fieles sobre la vida y obras de un santo en concreto. Tras repetir su nombre en varias ocasiones en sus explicaciones de repente, el pobre hombre se quedó en blanco. Se le había olvidado por completo el nombre del protagonista de su arenga. Ante esta situación tan desagradable, no olvidéis que cientos de oídos escuchaban atentamente sus palabras, no tuvo más remedio que soltar un chiste para salir del apuro. La broma en cuestión consistió en reconocer que el santo se le había ido al cielo abandonando totalmente su cabeza.

La anécdota fue bastante comentada tras la homilía. Tanto es así que quedó para la posteridad como sinónimo de haber olvidado algo justo en el momento en que se estaba hablando de ello.

Hay que reconocer que el cura supo salir airoso de la situación. Si os ha gustado esta historia, os recomiendo los libros de Nieves Concostrina donde se habla de anécdotas curiosas de la historia.

Soy una gran aficionada a este tipo de escritos donde se cuentan momentos de la historia que no suelen estudiarse en clase. Son una verdadera adicción para mí.

 

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