Sin noticias de Gurb, Eduardo Mendoza

El jueves pasado fue la última reunión, por lo menos de momento, del Club de Lectura de Orduña. Comentamos el libro Sin noticias de Gurb, de Eduardo Mendoza, y salvo alguna que admitió no haberse reído nada de nada, al resto nos pareció un libro amable y bastante entretenido. Eso sí, para la gente que le guste el humor absurdo.

Sin noticias de Gurb es una auténtica marcianada, y no solo porque sus protagonistas sean extraterrestres, es una historia que no tiene ni pies ni cabeza, y aun así, es fácil sentirse identificado en muchas ocasiones. La historia surge como novela por fascículos publicada en El País y, dado el éxito que tuvo, se transformó en novela algún tiempo después. La acogida del público fue tan grande, que ha sido traducida a varios idiomas y es, o ha sido, lectura obligatoria en muchos institutos.

La trama de esta novela transcurre en una caótica Barcelona que se prepara para acoger los Juegos Olímpicos del 92 y, como consecuencia de estos preparativos, la rutina de urbe se ve totalmete alterada por multitud de obras.

Sinopsis: Perdido en la Barcelona preolímpica, el extraterrestre Gurb pone al servicio de su supervivencia la extraña cualidad de adoptar el aspecto que le plazca. Se pierde con la apariencia de Marta Sánchez, mientras su compañero alienígena inicia la búsqueda en la jungla urbana. Por su diario personal vamos conociendo las increíbles peripecias de un extraterrestre en Barcelona. En este relato de carácter paródico y satírico, la invención de Eduardo Mendoza convierte la Barcelona cotidiana y absurda en el escenario de una carnavalada. Tras las máscaras pintarrajedas y grotescas se revela el verdadero rostro del hombre urbano actual y, tras el estilo literario, la acerada conciencia artística del escritor.

Al margen de las rocambolescas peripecias del protagonista de la novela, en el trasfondo del libro se pueden intuir muchas críticas a la sociedad de la época. Críticas que son totalmete actuales porque no hemos cambiado demasiado en 30 años.

Así, el trato a los ancianos, el debate de la energía nuclear, el afán de hacer dinero fácil, la situación de los autónomos en el país,… son tratados en la historia de una forma muy caricaturesca pero dejando bien claro que son problemas del día a día de los ciudadanos. En este sentido la novela ha resultado ser bastante actual, a pesar de haber sido escrita durante los últimos años de la década de los 80. En lo que no ha soportado bien el paso del tiempo es en los personajes que en ella aparecen. Algunos son atemporales, como los monarcas pero los que forman parte de la farándula sí que quedan un poco desfasados con el correr de los años.

En cualquier caso, se trata de un libro bastante entretenido que a mí, personalmente, me ha hecho pasar un buen rato. Además, la casualidad ha querido que lo haya cogido en una época de mucho trabajo en la que me venía bien una distracción sencilla que no tuviera más pretensiones que esa, la de distraerme de mis obligaciones.

Sin noticias de Gurb es el segundo libro que leo de Eduardo Mendoza. Hace ya varios años leí Riña de Gatos y, tengo que admitir, que no me dijo nada. No es que no me gustara, pero sin más, uno libro de tantos.

Riña de gatos, Eduardo Mendoza

 

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