¿Quién fue el primero en caerse de bruces?

En la sesión del Club de Lectura de Orduña que tuvimos ayer hablamos de la novela de Eduardo Mendoza Sin noticias de Gurb. No voy a entrar a valorar ahora si nos ha gustado el libro o no, eso lo dejo para la reseña que voy a publicar el lunes, pero sí que viene a cuento esta historia porque en sus páginas el compañero del famoso extraterrestre se pregunta, en un determinado momento, qué son las bruces. ¿Os lo habíais cuestionado alguna vez?

Si acudís al diccionario veréis que la definición de bruces que hace la RAE es la siguiente:

bruces.

(Var. debuces).

de ~.

1. loc. adv.boca abajo. Beber de bruces Echarse de bruces

caer, o dar, de ~.

1. locs. verbs.coloqs. Dar con la cara, o caer dando con ella, en una parte.

Lo sé, os habéis quedado igual que estabais. Eso mismo me pasó a mí, así que decidí cambiar la pregunta, en vez de cuestionarme el significado de este vocablo, decidí buscar el origen de la expresión completa y eso fue lo que encontré.

Según explican algunos entendidos, el origen de la expresión caerse de bruces tiene que ver con un el Rey Robert de Escocia que reinó durante el Siglo XIV, coincidiendo con William Wallace. Según cuentan las crónicas de la época el monarca sufrió un accidente de caballo en el que dio con su cara contra el suelo. En un principio parecía que su regia persona iba mejorando, pero finalmente murió como consecuencia de aquella aparatosa caída.

Como formalismo ante el resto de Cortes cristianas de la época, antes de que su cuerpo fuera trasladado a Tierra Santa para darle sepultura, sus descendientes decidieron enviar un comunicado a todas las familias reales explicando las causas del fallecimiento del monarca.

Como es de suponer, estas misivas fueron escritas en inglés y en su encabezamiento se nombraba al finado con su nombre completo; Albert Bruce. Concretamente, el documento llevaba por título The Bruce’s Death. Cuando esta carta llegó a tierras de Castilla, el Rey Alfonso XI ordenó que fuera traducido de inmediato para que todo su pueblo tuviera conocimiento de la desgracia ocurrida en el país escocés. Sin embargo, a pesar de que en la Corte española había quien hablaba inglés, no se conocía el uso del apostrofe, por lo que el texto fue traducido como La muerte por Bruces. Bajo este epígrafe se distribuyó entre los nobles esta transformación al castellano del documento inglés.

Lógicamente, el pueblo llano nunca tuvo acceso al escrito original, sin embargo sí que corrió la voz de que el monarca escocés había fallecido como consecuencia de un accidente. Así, cuando alguien preguntaba de que había muerto el Rey, la respuesta era que había muerto de bruces. Una vez que fue conocido por todo el mundo que la causa del fallecimiento fue que el monarca dio con su cara en el suelo, a esta forma de caer se le llamó caerse de bruces.

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