Oviedo, la ciudad de La Regenta

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Me encanta Asturias. Es un sitio que me vuelve loca, de verdad. Tiene cantidad de rincones en los que perderse, bien sea para disfrutar de la naturaleza o para deambular por las calles de sus ciudades. En este post, vamos a hablaros, precisamente, de esa segunda opción porque nos vamos a trasladar hasta Oviedo.

La excusa para hacernos esta escapada, como suele ser habitual, es nuestro Reto Viajero. En esta ocasión, la novela que nos permitió conocer los secretos de la capital asturiana fue La Regenta.

Como os decimos, este reto es una excusa perfecta para hacernos unas buenas escapadas y conocer la belleza de nuestro país. Si tenéis oportunidad, os recomendamos que cada vez vayáis a emprender un viaje os leáis antes alguna novela ambientada en el destino porque se ven las cosas de una forma muy diferente.

Plaza del Fontán

Seguramente lo lógico sería empezar a hablar de Oviedo desde su Catedral pero, hemos decidido dejar este maravilloso edificio en un segundo plano para hablaros de la Plaza del Fontán. Para mí, no sé si Ramón opinará igual, es el lugar más bonito y más mágico de toda la ciudad. No os podéis marchar de Oviedo sin haber tomado una botellita de sidra en una de sus terrazas.

Situado en el centro de la vida social de Oviedo, este antiguo corral de comedias sigue manteniendo su estructura original. Es un lugar pequeño pero, de verdad que merece mucho la pena asomarse a conocerlo.

Catedral

Ahora sí… vamos con la Catedral. La belleza del edificio comienza a apreciarse desde la misma plaza en la que se ubica. Una de las cosas que más me gusta de Oviedo es que todo el centro está muy bien cuidado sin perder el encanto que tienen las construcciones con solera.

Un dato curioso, que mucha gente no sabe, es que fue en este santo edificio, de estilo gótico, donde dio comienzo, en tiempos del Rey Alfonso II, el Camino de Santiago. Por ello es muy habitual ver peregrinos visitando el templo.

Y al pie de la Catedral, la Regenta. Nuestra maravillosa excusa para darnos un paseo por Oviedo. Esta estatua es, posiblemente, la más conocida de toda la ciudad pero, no es la única. Las calles de la capital asturiana esconden un centenar de esculturas que hacen las delicias de los turistas.

Campo de San Francisco

Precisamente, en este enorme parque se encuentra la segunda escultura más fotografiada de todo Oviedo; Mafalda. La popular niña creada por Quino se puede visitar cerca del estanque de los patos en el Campo de San Francisco. Pero no esta sola, a lo largo del que, sin duda, es el pulmón verde de la ciudad, se pueden ver algunas otras esculturas. Si hace bueno, es muy recomendable darse un paseo por todo el entorno e ir descubriendo sus secretos, que no son pocos.

Entre los monumentos que se pueden encontrar en este parque destaca, también, el dedicado a Leopodo Alas Clarín, autor de La Regenta, que con su no tan ficticia Vetusta situó a Oviedo en lo más alto de la literatura española.

El Naranco

Uno de los imprescindibles de Oviedo es, sin duda, el monte de El Naranco. Desde la altura de su cumbre las vistas de la ciudad son preciosas, sobre todo si se sube de noche. Existe carretera para poder ir en coche, por aquello de no caminar por terreno desconocido cuando ya no hay buena visibilidad.

Además, por el camino, se encuentran dos de las joyas prerrománicas más importantes de todo el país; Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo.

Para comprender la importancia de estos dos edificios, existe un centro de interpretación en las inmediaciones. Si vais con tiempo merece mucho la pena entrar y atender a las explicaciones que allí se dan sobre estas dos iglesias.

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