Origen de la expresión no dar ni un palo al agua

En estos días de tanto limpiar piso, montar muebles de IKEA, volver a limpiar piso, seguir con los muebles, volver a pasar la aspiradora… hay una frase que no se me va de la cabeza; no pegar un palo al agua. Tanto darle vueltas a esta idea me ha surgido la duda ¿Cuál es el origen de la expresión? Así que lo he buscado.

No se sabe a ciencia cierta a que época hay que remontarse para conocer el origen de la expresión no da ni un palo al agua. Pero lo que sí parece claro es que proviene del mundo marino cuando las embarcaciones todavía se impulsaban con el esfuerzo humano. De esta manera, para explicar el origen de la expresión, debemos entender que cuando decimos palo nos referimos a los remos.

Actualmente decimos que no damos un palo al agua cuando queremos explicar que no estamos trabajando en absoluto. Que no estamos haciendo ningún esfuerzo y que llevamos un día relajado. En su origen, esta expresión, venía a decir lo mismo y hacía referencia a los remeros que no introducían el remo dentro del agua para dar impulso a la embarcación. De esta manera, el remo dibujaba círculos en el aire haciendo la jornada del remero mucho más amable y llevadera que la de sus compañeros. Estos, debido al escaqueo del listo que no pegaba un palo al gua, debían hacer el doble de esfuerzo para mover el barco.

Dicho lo cual; sabiendo ya de donde viene esta expresión y cual es su significado exacto, puedo decir bien alto que lo que me apetece es no dar un palo al agua y que sean otros los que remen para montar mi biblioteca. Lástima que esto solo vaya a quedar en un deseo y me vaya a tocar arrimar el hombro para terminar con estos trabajos cuanto antes… En fin, soñar es gratis.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*