No me gusta Dan Brown

Así, de forma categórica afirmo que no me gusta Dan Brown. Sé que vende millones de libros y que se hacen películas con sus historias, pero a mí no me gusta. Y sé de que lo que hablo, he leído tres de sus novelas y no me ha gustado ninguna. Conocí a este autor, como todo el mundo, gracias a su bestseller El Código Da Vinci, como la gran mayoría de usuarios del metro, yo también lo compré y lo leí. Y, aunque me parece que la idea sobre la que se basa la trama es muy buena, no creo que Brown supiera desarrollarla bien.

 

Sinopsis: El profesor de simbología religiosa de la Universidad de Harvard Robert Langdon se encuentra en París dando una conferencia. En la recepción que tiene lugar a continuación tiene una cita con el prestigioso comisario del museo del Louvre, pero éste nunca aparece. Horas más tarde, el profesor recibe una llamada: el comisario ha sido encontrado muerto y la policía francesa requiere de sus servicios. Langdon es conducido al Louvre y allí descubre que la víctima ha dejado un mensaje cifrado en la escena del crimen.
Convertido en el sospechoso principal, Langdon debe descifrar, junto a la criptóloga francesa Sophie Neveu, una serie de pistas que han sido dejadas específicamente para ellos. Si no consiguen resolver el puzzle a tiempo, un secreto milenario podría perderse para siempre, y sus vidas peligrarían.

Quizá no tengo los conocimientos literarios suficientes para afirmar que la trama no está bien llevada. Pero a mí es la sensación que me da. Me parece que el autor embrolla tanto el enigma que, al final, no sabe salir de él si no es gracias a un cúmulo de casualidades. Por lo tanto, Robert Langdon, más que un investigador con grandes conocimientos sobre historia y religión, me parece el hombre más afortunado del mundo. Tanto, que si a lo largo de la historia hubiera echado un euromillón y le hubiera tocado, no me hubiera parecido fuera de lugar.

Pero bueno, todo no va a ser malo. Sí le reconozco una mérito bastante importante, y es que, a pesar de que no me gustara, lo leí muy rápido. Los capítulos son muy cortos, la letra es muy grande y el formato es muy cómodo, eso hace que la lectura sea ágil. De verdad que me fastidió mucho no lograr creerme la historia porque insisto en que la idea es buena.

Igual que también me parece una idea estupenda la que hay detrás de Ángeles y Demonios. Con esta historia me pasó algo que no me ocurre nunca, y es que me gustó más la película que el libro. Quizá porque en el film las tramas se simplifican más y hacen que el argumento sea más creíble. Aunque no sé yo si me creo mucho a Tom Hanks como uno de los solteros más deseados del planeta. Ahí igual se les fue un poco la mano. Aunque sin duda donde a Brown se le fue la cabeza del todo fue en el final. Lo voy a contar porque creo que a estas alturas ya todo el mundo lo conoce. Esa imagen tan exagerada del paracaídas, o parapente ya no lo recuerdo bien, sobrevolando la Ciudad del Vaticano.

 

Sinopsis: Robert Langdon, experto en simbología, es convocado a un centro de investigación suizo para analizar un misterioso signo marcado a fuego en el pecho de un físico asesinado. Allí, Langdon descubre el resurgimiento de una antigua hermandad secreta: los Illuminati, que han emergido de las sombras para llevar a cabo la fase final de una legendaria venganza contra su enemigo más odiado: la Iglesia católica. Los peores temores de Langdon se confirman cuando los Illuminati anuncian que han escondido una bomba en el corazón de la Ciudad del Vaticano. Con la cuenta atrás en marcha, Langdon viaja a Roma para unir fuerzas con Vittoria Vetra, una bella y misteriosa científica. Los dos se embarcarán en una desesperada carrera contrarreloj por los rincones menos conocidos del Vaticano.

Pero donde ya decidí que no perdía ni un segundo más de mi tiempo con este autor fue después de leer La Conspiración. Ni siquiera lo hubiera leído si no llega a ser porque era lo único que tenía a mano. Pero, así era. Por aquel entonces estaba pasando unos meses en Granada y no tenía ni dinero ni sitio para libros, así que leía lo que podía. Este libro cayó en mis manos y lo leí.

 

Sinopsis: Un nuevo satélite de la NASA demuestra la existencia de un extraño objeto enterrado en el hielo del Ártico. Este descubrimiento supone una victoria muy necesaria para la política espacial de Estados Unidos y es clave para la futura elección de su Presidente. La analista de inteligencia Rachel Sexton y el académico Michael Tolland son los encargados de verificar la autenticidad del hallazgo. Pero en su búsqueda descubren algo impensable: todo ha sido un engaño. Antes de que puedan hablar con el Presidente, Rachel y Michael son atacados por un grupo de asesinos a sueldo. Un misterioso hombre los lidera, y no se detendrá ante nada para ocultar la verdad.

Reconozco que el principio me ganó, hay una descripción de un hombre que muere ahogado en el agua realmente buena. Luego empiezan las fantasmadas de accidentes de helicóptero en los que los pasajeros salen con un rasponazo en la rodilla y se pierde toda la magia.

 

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*