Meterse en un berenjenal, ¿Cuál es el origen de esta expresión?

El mes de Enero ha sido trepidante. Gracias al Club de Lectura que estoy organizando junto con la biblioteca de Orduña han sido ya varios los medios de comunicación que se han puesto en contacto conmigo para hacerme entrevistas sobre el blog. La verdad es que es bastante sorprendente el alcance que está teniendo esta iniciativa. No puedo estar más contenta. Me han publicado en la revista local Zikoinak, en el dominical de El Correo y en Radio Llodio. Los últimos en ponerse en contacto conmigo han sido los periodistas de Airaldea, con los que he quedado para charlar un ratito… en euskera!! Hace más de diez años que me saqué el título de este idioma y, una vez conseguido, no volví a utilizarlo. Pero soy una valiente y confío en que esto de los idiomas sea como montar en bicicleta, que también hace que no uso una desde mi adolescencia. A lo que voy, que me enrollo, que buscando algún libro o algo para refrescar mi euskera, se me ha venido a la mente una expresión que me va que ni pintada para analizar hoy; meterse en un berenjenal que es ahí, sin duda, donde estoy yo ahora mismo.

La expresión meterse en un berenjenal, como no puede ser de otra manera, proviene del campo. Como ya sabéis todos, hace referencia a meterse en una situación de la que no es sencillo salir. Lo que yo no sabía es que un berenjenal es un lugar de donde, lo más fácil, es salir magullado. Soy de una ciudad de poco más de 5.000 habitantes rodeada de monte y huertas pero compro las berenjenas en un supermercado, por lo que no he visto nunca como se cultivan. Según parece, su recolección no es sencilla porque se trata de una planta con espinas puntiagudas que se retuerce al crecer haciendo el paso de los trabajadores bastante complicado. Tanto es así, que utilizan trajes especiales para no hacerse daño y poder cumplir con su trabajo sin terminar llenos de arañazos.

Se desconoce cuando comenzó a utilizarse esta expresión como sinónimo de meterse en un lío. Lo que si parece claro es que le han salido competidoras. Actualmente también utilizamos la expresión meterse en un jardín para indicar lo mismo. Aunque hay que decir que, si bien esta segunda opción cada vez se usa más, no cuenta con un bonito poema que nos recuerde las espinas que ahí nos podemos encontrar.

«El pimiento ha de ser verde
los tomates colorados
la berenjena espinosa
y los amores callados»

Se trata de una copla de origen leonés, de la que tampoco se conoce el momento exacto de su creación, si bien queda claro que su autor era una persona cercana al campo.

Veremos como salgo yo de este berenjenal y, por supuesto, os lo contaré. De momento ya voy hablando en euskera por casa, como si estuviera loca, y tengo un libro en esta lengua esperando en la mesilla. Tengo que decir que desde que practico la evolución está siendo importante. De aquí a una semana vuelvo a ser bilingüe.

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