Los Tres Mosqueteros, Alejandro Dumas.

Me costó pasar de la página 13. Lo empecé una y otra vez sin que D’Artagnan consiguiera despertar ninguna emoción en mi. Hasta que por fin sucedió. Logré superar la barrera de los primeros capítulos y Los Tres Mosqueteros sigue siendo, desde entonces, mi libro favorito. Hace 20 años de aquello. Mucho ha llovido desde entonces, y muchos han sido los libros que han pasado por mis manos. Algunos me han marcado, de otros casi ni me acuerdo, pero todos lograron emocionarme. Por eso nace este espacio, para compartir la ilusión con que se descubre una nueva historia, para hablar de la delicadeza con la que se tocan los libros muy gastados, o del olor que te embriaga en una librería. Desde aquellas tardes de aventura con los mosqueteros del Rey, miro con gran respeto cada novela, consciente de que, todas ellas, bien merecen pasar de la página 13.

Con estas palabras  comenzó, hace ya un par de años, la aventura de este blog. Como no podía ser de otra manera lo hizo con Los Tres Mosqueteros la novela que ha hecho de mí la lectora que soy. He tardado mucho, demasiado, en escribir sobre esta historia pero es para mí tan importante que me da vértigo comenzar con este texto.

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Como rezan la líneas de arriba, hasta tres veces tuve que empezar a leer este libro, no me gustaba leer. Tendría yo 12 años y, la verdad, estar sentada delante de una novela me parecía una soberana pérdida de tiempo, algo que relacionaba con el colegio y los deberes. Pero mi madre se había gastado un dinero en comprarme una colección de clásicos y todavía no había sido capaz de empezar ninguno. Así que me puse con Los Tres Mosqueteros una y otra vez hasta que conseguí enamorarme de D’Artagnan. Puede parecer un poco frikada pero entre las páginas de esta historia sentí algo revelador, la sensación de que un mundo diferente y nuevo se abría ante mí. No podemos olvidar que yo era una cría bastante impresionable por aquel entonces y esta historia de amistad, honor y amor me marcó para siempre.

Con los años he vuelto a leer esta historia (los 5 libros). Me gusta hacerlo porque evoco la inocencia y los buenos momentos de la adolescencia. Me traen buenos recuerdos las aventuras de estos cuatro amigos. Y aunque, quizá, sea una lectura juvenil siempre la recomiendo a todo el que quiera oírme. A Alejandro Dumas le debo, sin duda, el haberme mostrado la magia de la lectura. Siempre digo que hay muchos libros y poco tiempo para leerlos todos, pero siempre habrá ocasión de releer, por enésima vez, Los Tres Mosqueteros.

 

 

5 Comments

  1. Y yo que sabiendo toooodo lo que te gustaban Los Tres Mosqueteros, nunca lo cogí. Pero bueno, tarde o temprano los leeré todos. No me fío de nadie tanto como de mi hermanita. Muaksssss

    • La verdad es que sí, y eso que ha habido hasta tres libros distintos en casa!! Nunca es tarde si la dicha es buena… aunque me temo que te haya puesto unas expectativas muy altas.

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