Los peces de la amargura, Fernando Aramburu

Los peces de la amargura, de Fernando Aramburu, ha sido el libro elegido para la última sesión del Club de Lectura de Orduña. En el grupo ha habido opiniones encontradas, hay a quien le ha gustado y hay a quien no, como era de esperar. Aunque más o menos todas hemos coincidido en que parece una primera toma de contacto con el público para ver cómo encajaría una novela basada en los tiempos de ETA.

Yo me encuentro entre las personas a las que les ha gustado porque, aunque el tema es bastante duro, Aramburu tiene una forma de escribir que me gusta mucho. Me parece que crea un clima de introspección muy acertado simulando, incluso, las divagaciones que muchas veces se dan el cerebro. Es el mismo estilo que se puede ver en Patria y por el que me decidí a elegir este libro.

Patria, Fernando Aramburu

Los peces de la amargura es un libro de relatos, no una novela. Y, como suele ocurrir en estos casos, hay algunas historias que están mejor que otras. También en cuanto al estilo porque no todas están escritas de igual modo. Pero, en general, me ha gustado.

 

Sinopsis: Un padre se aferra a sus rutinas y aficiones, como cuidar los peces, para sobrellevar el trastorno de una hija hospitalizada e inválida; un matrimonio, fastidiado por el hostigamiento de los fanáticos contra un vecino, esperan y desean que éste se vaya de una vez; un joven recuerda a su compañero de juegos, que luego lo será de atentados; una mujer resiste cuanto puede los asedios y amenazas antes que marcharse… A manera de crónicas o reportajes, de testimonios en primera persona, de cartas o relatos contados a los hijos, Los peces de la amargura recoge fragmentos de vidas en las que sin dramatismo aparente, de manera indirecta o inesperada, asoma la emoción y, con ella, la denuncia y el homenaje.

Una de las cosas que ha llamado la atención a algunas de las integrantes del club es la descripción que hace el autor de las mujeres. En casi todos los casos muestra matrimonios bastante descompensados en los que la que manda es la mujer y el marido pasa bastante de todo. Es cierto que puede reflejar la realidad de algunas familias pero lo hace en prácticamente todas ellas, resulta un poco artificial. Aunque, para ser sincera, yo no me había dado cuenta de eso hasta que lo subrayó una de mis compañeras.

Lo que sí me ha ocurrido con Los peces de la amargura es que, a pesar de ser un libro muy corto que se lee muy fácil. No he podido leerlo del tirón. Empecé muy animada con los primeros relatos pero enseguida me di cuenta de que si seguía con esa dinámica me iba a empachar. Que lo mejor era ir leyendo un relato al día e intercalar el libro con otra lectura más ágil. No he sido la única a la que le ha ocurrido esto, a más de una en el club le ha pasado lo mismo. Por eso, esa va a ser mi recomendación. Creo que merece la penal leerlo pero… en pequeñas dosis.

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