Lecturas refrescantes para llevar a la playa

Será porque estos últimos días los termómetros han estado marcando más de 35 grados y en Bilbao no estamos acostumbrados  a tanto calor, pero lo cierto es que en este momento solo puedo pensar en una palabra; R-E-F-R-E-S-C-A-N-T-E. Todo lo quiero refrescante; la comida, la bebida, la ropa, el calzado… y también la lectura. Yo tengo que trabajar todo el mes de Agosto, pero me está permitido soñar con largas tardes en la playa acompañada de un libro, como no, refrescante.

Lecturas refrescantes

Los que disfrutamos leyendo en cualquier sitio y circunstancia, sabemos que no siempre es fácil concentrarse. Hay veces que estamos rodeados de más gente y no podemos evitar que las orejas se nos muevan, como a los gatos, en busca de conversaciones interesantes que cotillear. En estos casos, lo mejor es hacerse con novelas ligeras que no requieran de los cinco sentidos para ser leídas.

Se me pasa el arroz pero no el conejo, Sandra Broa

Vi la portada de este libro hace ya unos meses y me hizo muchísima gracia. Tanta, que la compartí en las redes sociales y enseguida me hicisteis llegar vuestros mensajes diciendo que los libros de Sandra Broa son muy divertidos. La verdad es que con este tipo de literatura me pasa un poco como con las películas de miedo, que para cuando me leo una novela buena me he tenido que tragar algún que otro bodrio. Sin embargo este me dio buena espina. Todavía no he podido empezarlo pero seguro que termina cayendo.

 

Sinopsis: Cuando, hace dos años, Sandra volvió a la soltería, pensaba que afrontaría esta nueva etapa con madurez y tranquilidad, pero no tardó mucho en darse cuenta de que, en cuestión de amores, se siguen haciendo las mismas tonterías con treinta años que con quince. Sandra y sus amigas tienen la sensación de que se van encontrando a los chicos más complicados y más raros del mundo, tanto en el terreno sentimental como en el sexual. Porque, aunque en las novelas y en el cine, todo es bonito y poético cuando los protagonistas mantienen relaciones, en la vida real te lo pasas mejor contándoles a tus amigas el desastre de polvo que has echado el día antes, que el rato que has estado a ello.

Solo con leer la sinopsis ya me siento identificada. Cuantas cervezas en el Por Doquier, a casi 4€ cada una, comentando las jugadas de los fines de semana… Cuantas lágrimas y cuantas risas con esas amigas para las que no existen los secretos… Creo que de esta novela habría que hacer una lectura conjunta.

Tres son multitud, Tricia Ross

De este libro ya os he hablado en más de una ocasión. Como tenéis la reseña en el blog no voy a extenderme demasiado. Solo decir que es una de esas novelas buenas que encuentro por cada tantos bodrios.

Tres son multitud, Tricia Ross.

La morena, la rubia y la pelirroja. Sí, de esta novela también deberíamos hacer lectura conjunta. Yo, al menos, me sentí muy identificada al leerlo y, supongo, que quien más o quien menos también ha vivido alguna de estas aventuras.

Hay que matarlos a todos, Héctor Carré

Hay que matarlos a todos fue la gran sorpresa del verano pasado. Me la leí del tirón. Es una lectura muy ágil y tan emocionante que no es que no requiera concentración, es que es tan trepidante que se te olvidará que has ido a la playa con tus amigos o familiares y que te tienes que relacionar con ellos.

Si os quedáis sin amigos porque no respondéis a sus preguntas o comentarios por estar leyendo no me echéis la culpa que yo ya os he avisado. Lo bueno es que se lee muy rápido y solo os volverá antisociales un par de tardes.

Asesinato en el Orient Express, Ágatha Christie

Leer a la Reina del Misterio siempre es apostar sobre seguro. El otro día estuvimos viendo en casa Asesinato en el Orient Express, por eso se me ha venido este título a la cabeza pero, la verdad, es que cualquiera de sus obras os va a resultar entretenida y apasionante.

Sinopsis: En un lugar aislado de la antigua Yugoslavia, en plena madrugada, una fuerte tormenta de nieve obstaculiza la línea férrea por donde circula el Orient Express. Procedente de la exótica Estambul, en él viaja el detective Hércules Poirot, que repentinamente se topa con uno de los casos más desconcertantes de su carrera: en el compartimiento vecino ha sido asesinado Samuel E. Ratchett mientras dormía, pese a que ningún indicio trasluce un móvil concreto. Poirot aprovechará la situación para indagar entre los ocupantes del vagón, que a todas luces deberían ser los únicos posibles autores del crimen. Una víctima, doce sospechosos y una mente privilegiada en busca de la verdad.

Lo bueno de los libros de Ágatha Christie es que son cortos y se leer enseguida. Además, como no vais a poder adivinar quien es el asesino hasta que ella no lo quiera decir, tampoco tendréis que concentraros demasiado, sería perder tiempo y energía.

 

Estas son mis recomendaciones para que os llevéis buenos libros a la playa. Recordad que, lo más probable, es que los mojéis o los pringuéis con crema así que es importante que no llevéis ediciones especiales. También es importante que, si los libros son prestados, aviséis a sus dueños de que serán leídos en circunstancias especiales, a mí no me importa, pero hay a quien sí. Y recordad también que, si se os moja, lo mejor es darle con el secador, no paséis ningún trapo por las páginas porque lo más seguro es que os carguéis el libro.

¡Disfrutad del verano y de la lectura por quienes trabajamos!

 

 

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