La Reina del Sur, Arturo Pérez-Reverte

El pasado jueves tuvimos sesión del Club de Lectura de Orduña y en ella hablamos de La Reina del Sur, de Arturo Pérez-Reverte. Se trata de una novela que todas habíamos leído pero, decidimos regresar a la historia de Teresa Mendoza y ver si seguíamos viéndola con los mismos ojos. Tengo que reconocer que, de primeras, a mí me daba un poco de miedo volver a tener este libro entre mis manos porque me gustó tanto la primera vez que lo leí que me asustaba la idea de llevarme una decepción. Afortunadamente no ha sido así, ¡y menos mal! porque se trata de una novela que recomiendo muchísimo. Tanto es así que Ramón, no hace demasiado, escribió esta reseña sobre ella después de leerla por consejo mío.

La Reina del Sur, Arturo Pérez-Reverte

El caso es que de las seis personas que acudimos a la reunión, Orduña es un pueblo pequeño y por tanto las actividades que se realizan no son muy multitudinarias, a las seis volvió a gustarnos. Solo hubo una persona que no conocía la historia y reconoció que el libro no le había enganchado, por tanto, lo abandonó en las primeras páginas. Sin embargo, después de escucharnos hablar, decidió retomarlo y darle otra oportunidad.

Todas coincidimos en que los años no le sientan mal Teresa Mendoza. A cada una nos parecieron atractivas diferentes partes de la narración pero todas estábamos con ella y queríamos que las cosas le salieran bien. Yo sí que tengo que decir que, al releer la novela 13 o 14 años después, sí que me he dado cuenta de que he perdido toda la inocencia. Recuerdo que en la primera lectura las escenas de violencia me impresionaron mucho, sobre todo cuando habla de las violaciones sufridas, sobre todo cuando se narra una de ellas. Hoy en día, si bien me siguen pareciendo escenas duras, no me impresionan tanto. Aspecto que me preocupa un poco, la verdad, el hecho de que estemos tan expuestos a la violencia que ésta deje de impactarnos.

 

Sinopsis: Sonó el teléfono y supo que la iban a matar. Lo supo con tanta certeza que se quedó inmóvil, la cuchilla en alto, el cabello pegado a la cara entre el vapor del agua caliente que goteaba en los azulejos. Bip-bip. Se quedó muy quieta, conteniendo el aliento como si la inmovilidad o el silencio pudieran cambiar el curso de lo que ya había ocurrido. Bip-bip. Estaba en la bañera, depilándose la pierna derecha, el agua jabonosa por la cintura, y su piel desnuda se erizó igual que si acabara de reventar el grifo del agua fría. Bip-bip. En el estéreo del dormitorio, los Tigres del Norte cantaban historias de Camelia la Tejana. La traición y el contrabando, decían, son cosas compartidas

Una de las cosas que más nos gustó a todas fue el hecho de que la historia de Teresa Mendoza esté contada desde su forma de hablar mexicana. Al principio puede costar un poco pero, hay que reconocer que le da musicalidad al texto. Es muy curioso ver, además, como según avanza la historia y ella va pasando años en España el acento y las expresiones van desapareciendo progresivamente hasta que, en un momento concreto, comienza a relacionarse otra vez con mexicanos y el acento le vuelve como si nunca hubiera salido de Sinaloa.

Otro aspecto que también nos llamó la atención es como el autor, aparte de inventar la historia de la propia Teresa Mendoza, también inventa las entrevistas y el trabajo de documentación que, se supone, realiza para averiguar aspectos de la vida de La Reina del Sur. Entre todas llegamos a la conclusión de que, efectivamente, para meterse en el mundo del narcotráfico Reverte sí que realizaría ese tipo de averiguaciones, pero no por eso deja de ser llamativa la ficción que crea desde esa supuesta verdad.

Como curiosidad, apuntar que, en alguna ocasión, el autor ha revelado en entrevistas como esta historia nació en el propio Sinaloa cuando escuchó un narcocorrido que contaba con una mujer como protagonista. La canción en cuestión era, precisamente, Camelia la Tejana, de los Trigres del Norte. El hecho le llamó la atención porque los protagonistas de este tipo de canciones siempre son hombres, tanto los que cantan como los que aparecen en la letra. Por eso, se le ocurrió la idea de que una mujer pudiera crear una exitosa red de narcotráfico.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*