Pues ya me he leído La Novia Gitana, de Carmen Mola

Novela súper recomendada por todo el mundo. Ha habido un momento, entre finales del año pasado y principios de éste, en el que muchísima gente me ha recomendado La Novia Gitana, de Carmen Mola. Ha sido tanta la insistencia en que me tenía que leer esta novela, que llegó Sant Jordi y caí.

Pero vamos, que era algo que ya se veía venir porque, además de las miles de recomendaciones tanto en persona como vía Redes Sociales que no paraban de llegarme, la segunda parte de esta novela también me la están recomendado muchísimo. Tanto es así, que en algún post anterior ya amenacé con leerla.

La novia gitana, Carmen Mola

Tengo que decir, que tantas personas no podía estar equivocadas y, efectivamente, La Novia Gitana es una novela muy muy buena. Alrededor de tres días me ha llevado terminar esta historia creada en la mente de quien se hace llamar Carmen Mola. Hay que reconocer que la trama te atrapa desde las primeras páginas y ya no te suelta hasta el final. Sencillamente, es que no puedes parar de pasar páginas.

Sinopsis: En Madrid se mata poco, le decía al joven subinspector Ángel Zárate su mentor en la policía; pero cuando se mata, no tiene nada que envidiarle a ninguna ciudad del mundo, podría añadir la inspectora Elena Blanco, jefa de la Brigada de Análisis de Casos, un departamento creado para resolver los crímenes más complicados y abyectos.

Susana Macaya, de padre gitano pero educada como paya, desaparece tras su fiesta de despedida de soltera. El cadáver es encontrado dos días después en la Quinta de Vista Alegre del madrileño barrio de Carabanchel. Podría tratarse de un asesinato más, si no fuera por el hecho de que la víctima ha sido torturada siguiendo un ritual insólito y atroz, y de que su hermana Lara sufrió idéntica suerte siete años atrás, también en vísperas de su boda. El asesino de Lara cumple condena desde entonces, por lo que solo caben dos posibilidades: o alguien ha imitado sus métodos para matar a la hermana pequeña, o hay un inocente encarcelado.

Por eso el comisario Rentero ha decidido apartar a Zárate del caso y encargárselo a la veterana Blanco, una mujer peculiar y solitaria, amante de la grappa, el karaoke, los coches de coleccionista y las relaciones sexuales en todoterrenos. Una policía vulnerable, que se mantiene en el cuerpo para no olvidar que en su vida existe un caso pendiente, que no ha podido cerrar.

Investigar a una persona implica conocerla, descubrir sus secretos y contradicciones, su historia. En el caso de Lara y Susana, Elena Blanco debe asomarse a la vida de unos gitanos que han renunciado a sus costumbres para integrarse en la sociedad y a la de otros que no se lo perdonan, y levantar cada velo para descubrir quién pudo vengarse con tanta saña de ambas novias gitanas.

La creación de los personajes también es muy acertada. Para ser una novela de lectura ágil y ligera están muy bien creados y cuentan con un bagaje y una historia detrás que los hace muy creíbles. Pero, sin duda, lo que yo creo que engancha a todo el mundo es el tipo de crimen que describe y cómo lo describe. No es que sea una de las formas más retorcidas, y originales porqué no decirlo, de matar a alguien. Sino que, encima, está descrita de una forma tan detallada que el lector se lo puede llegar a imaginar sin ningún problema.

He escuchado o leído en alguna parte que se va a hacer una serie basada en esta historia y, la verdad, es que no me extraña en absoluto porque está escrita de una forma tan visual que uno ya se monta la serie en la cabeza según la va descubriendo.

Recomiendo encarecidamente su lectura. Es una buena manera de desconectar del mundo real y del estrés del día a día. Solo siento haberla leído antes de entrar de lleno en la campaña electoral porque ahora sí que me hace falta una historia así.

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