Kilómetros de sonrisas, Álvaro Neil (Biciclown)

Kilómetros de sonrisas de Álvaro Neil, es un libro en el que el Biciclown, que es su nombre artístico, cuenta el viaje que realizó en bicicleta por Sudamérica durante 19 meses entre los años 2001 y 2003. Durante ese tiempo recorrió alrededor de 32.000 kilómetros por varios países haciendo su espectáculo para la gente más humilde.

Un relato plagado de historias y vivencias en las que plasma, desde las aventuras e incluso peligros a las que se tuvo que enfrentar en su viaje en bicicleta, pasando por las anécdotas que se dan debido a las diferencias culturales, hasta las reflexiones que surgen de estas mismas, la soledad o de las distintas formas de vida.

Sinopsis: Dos meses antes de embarcarse en esta aventura, el autor trabajaba en una notaría de Madrid redactando testamentos y otros documentos harto interesantes.

Álvaro Neil, léase al-varonil, estudió Derecho, pero es clown de nacimiento. El 8 de octubre de 2001 aterrizó con su bicicleta y los artilugios de payaso en La Paz, Bolivia, para iniciar su proyecto Kilómetros de sonrisas.
Su objetivo: recorrer Sudamérica en bici ofreciendo espectáculos de circo gratuitos a las personas más humildes. Fueron diecinueve meses, cerca de treinta y dos mil kilómetros, más de seis veces la distancia entre Madrid y Moscú, y cuarenta y nueve espectáculos para más de veinte mil personas.

El proyecto fue auto-financiado… pero como el coche que tenía no era de lujo, sólo le dio para cinco euros al día.
Padeció en su propia cartera la última gran crisis económica argentina y el paro general contra Chávez en Venezuela. El ejército colombiano estuvo a punto de expulsarlo del país, pero su nariz de payaso le salvó el pellejo.
Atravesó la Ruta 40 en la Patagonia, el mayor corredor de viento del mundo, y pedaleó a mas de cuatro mil novecientos metros por la cordillera de los Andes.
En su edición de papel este libro va por la 4ª edición.

 
Álvaro Neil, el Biciclown, vino a este mundo en Oviedo, Asturias, el 17 de julio de 1967, riendo. Hasta que le dieron un cachete no lloró. Estudió Derecho y clown, actividades, en apariencia, incompatibles. Renunció a su empleo fijo en una notaría de Madrid para recorrer el mundo en bicicleta y ofrecer gratuitamente su espectáculo de clown a las personas más humildes. Por ello algunos lo juzgan de loco, otros de aventurero y otros, sin juzgarlo, lo meten directamente en prisión, como se narra en las páginas de este libro. Haciéndole cosquillas a la Tierra con su bicicleta, trata simplemente de gastar la vida que otros no pueden. Su anhelo es no pensar en el futuro, no olvidar el pasado y vivir el presente, el único tiempo verbal realmente útil.

Kilómetros de sonrisas cuenta como alguien que tiene una vida normal, siente que esa estabilidad no es más que monotonía y decide cumplir sus sueños. Sueños que no estarán exentos de dificultades tanto físicas como psicológicas/mentales y materiales. Realiza el viaje con muy pocos recursos económicos y experimenta la bondad de las personas que sin conocerte te lo dan todo, así como la indiferencia de algunas otras de las que por sus opciones de vida esperarías comprensión y ayuda. En algún pasaje del libro menciona algo que quienes hemos sido eskauts (scouts) hemos tenido muy presente por ser uno de nuestros lemas, el ser feliz haciendo felices a las demás, razón por la que emprende el viaje con su nariz de payaso en el bolsillo con el objetivo de hacer sonreír.

Me han parecido muy interesantes las reflexiones, sobre distintas situaciones, que se dan gracias a la sabiduría popular, esa sabiduría que tienen aquellas personas que sin estudios, tienen lo más importante… experiencia de vida. Posiblemente mi experiencia en Ecuador me haya hecho comprender de una manera cercana muchas de ellas. Como por ejemplo, la forma en la que a veces responsabilizamos a otras personas por fracasos que solo se basan en nuestras expectativas y necesidades. El libro está repleto de situaciones que llevan a reflexionar sobre la soledad, la libertad, nuestra forma de vivir que nos hace vivir más bien poco, de lo poco que apreciamos cosas básicas…

La verdad es que me ha parecido un libro muy interesante y que se lee rápido, incluso me atrevo a decir que se me ha hecho corto y que el recorrido y lo vivido en algunos países está muy resumido. Pero ese puede ser el secreto para dejarnos con ganas de más. Yo de momento voy a ir buscando los libros de sus siguientes viajes.

Ramón.

 

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