El meapilas nace o se hace…

Los viajes en coche dan para mucho, se disfruta de la música, se escucha la radio, se mantienen conversaciones transcendentales con el copiloto,… Estas navidades me he ido con mi pareja un par de días a desconectar de las fiestas, de las comilonas y de la familia. No me gusta la Navidad, la celebro por obligación, por eso necesito unos días de relax para descansar de tanto espíritu navideño. Pero a lo que vamos, que volviendo de esas mini-vacaciones en el coche nos surgió, no me digas porqué, una duda existencial ¿Por qué llamamos meapilas a esas personas que están todo el día en misa y atendiendo a los dictados de la biblia y luego no se comportan como buenos Cristianos? Las respuestas que se nos vinieron a la cabeza fueron varias. Una de ellas, quizá la menos disparatada y la que más sentido tenía, es que son personas que no hacen honor a los valores Cristianos y por eso es como si se mearan en la pila bautismal. Pero no nos parecía una explicación convincente. Y es que estábamos enfocando mal el tema. Estábamos relacionando el mear en la pila como algo negativo y por eso no nos casaba con el significado de la palabra. Y es que una cosa es que el meapilas no sea una persona ejemplar y otra que se baje los pantalones para orinar dentro de una Iglesia.

Con esa duda llegamos a casa, deshicimos las maletas, nos tomamos un café caliente para entrar en calor (la casa estaba helada después de varios días fuera),… pero yo no me quedaba tranquila, tenía que saber cual era la relación entre un acto tan sacrílego como mearse en la pila bautismal y la gente de misa diaria. No le veía el sentido.

Acudí, entonces, a Internet, madre de toda la sabiduría habida y por haber, y anduve buscando en diferentes páginas webs. Encontré mucha definición, la mejor la leí en El gran libro de los insultos dónde Pancracio Celdán define al Meapilas como un santurrón, beato; measalves o persona hipócrita que se da golpes en el pecho y entona el Yo pecador, pero cuya conducta no está a la altura de su pretendida piedad. 

Pero todas las definiciones me llevaban al mismo sitio, no me imagino yo a un santurrón haciendo pis en la pila bautismal, así que seguí  leyendo artículos hasta que , por fin, encontré este del ABC en el que encontré la explicación.

Según este artículo se explican las dos palabras que conforman el adjetivo meapilas, por un lado la pila no es la bautismal, como yo pensaba, sino esa pequeñita que esta en la entrada de los templos y que contiene el agua bendita con la que el meapilas se santigua una y otra vez, tanto se santigua que da origen a la segunda parte de la palabra, es decir, que tanto agua bendita se lleva al cuerpo que termina por mearla. Ahí esta la relación entre el acto de mingitar y la pila de agua bendita.

En cuanto al origen de esta expresión, la RAE la sitúa hace poquito, en los años 50 empieza utilizarse esta expresión que viven su momento cumbre en la actualidad, será que hoy en día hay más santurrones hipócritas, o que hoy tenemos la libertad de poder señalarlos con el dedo.

Después de esto ya me quedo yo más tranquila y me atrevo a utilizar este adjetivo con más soltura, sabiendo a ciencia cierta lo que digo. Porque meapilas todos conocemos a alguno, o a muchos, pero mira, yo ahora también conozco el significado exacto de serlo.

 

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