“El asesino te fascina, lo cual es preocupante”, Carmen Moreno

Ciertamente hay muchos asesinos que nos fascinan; la vampira de Barcelona, el Arropiero, Jack el destripador,… hay muchos personajes a lo largo de la historia negra mundial que han inspirado películas, libros y programas de televisión. Reconozco que a mí, al igual que a Carmen Moreno, también me fascinan y por eso me he ido hasta Plentzia, desde mi casa hay una tirada, a ver algunas de las ponencias de Bruma Negra. No he podido ver todas, pero no he me perdido Crímenes de época.

Los autores que han participado en esta mesa redonda han sido Carmen Moreno, autora de Sherlock Holmes y las sombras de Whitechapel, Martil Olmos que ha presentado su último trabajo Escrito en negro y Félix G. Modroño que también ha hablado de su novela Sombras del agua.

Fascinación por los asesinos

Respondía Carmen Moreno afirmando que los asesinos le fascinan, lo cual le preocupa, y por eso busca la complicidad del lector. A lo largo de sus novelas se ha dado cuenta de que a la gente también le fascinan algunas figuras criminales, lo cual le hace sentir más tranquila.

Considera, además, que si nos interesa este tipo de personas, o este tipo de conductas, es porque, cree, que todos llevamos un asesino dentro, sólo hace falta que te toquen la tecla. Es decir, Moreno considera que, si nos matan a un hijo, a la pareja, a un padre,… todos seríamos capaces de matar. Por eso, muchas veces, lo que nos fascina es conocer el motivo por el cual esa persona ha traspasado la línea y lo ha acabado haciendo.

El cuidado de la historia

Lo que tiene escribir sobre hechos basados en historias de crímenes reales, o inspirados en épocas concretas es que hay que respetar ciertos datos. Preguntados sobre su forma de enfrentarse a esta circunstancia esto ha sido lo que han respondido los autores.

Martín Olmos

Considera que cuando hablas de crímenes de época hay ciertas cosas que hay que respetar, como los nombres, las fechas,… pero reconoce que, pasado el tiempo, hay ciertas cosas que dejan de tener importancia a medida que va surgiendo la leyenda. Hay muchos crímenes que, debido a la expectación que causan, acaban rodeándose de cierto folclore que también hay que respetar porque acaba siendo tan importante, o más, que los hechos reales. Este halo de leyenda es, además, lo que hace que cualquier novela no se convierta en un acta notarial. Olmos afirma que, hay que conocer los datos, pero no hay porqué contar las cosas exactamente como ocurrieron.

Féliz G. Modroño

Para Modroño el truco está en creerse que está en los lugares sobre los que escribe. Tanto es así que le cuesta pensar en sus personajes como en personajes de ficción y no como en personas reales. Le gusta documentarse sobre las cosas de las que escribe, aunque luego no aparezcan en la novela. Y es que, cree que, aunque hay que estar bien informado sobre las cosas sobre las que se escribe, no se puede abrumar al lector con demasiados hechos reales y con demasiados datos. Modroño se documenta porque le gusta hacerlo, porque disfruta con ello y porque así escribe más a gusto.

En la novela que trae a Bruma Negra habla de la Venecia del siglo XVII y lo hace de una forma muy didáctica. Nos muestra como se vivía en aquella época en la que fue una de las ciudades más importantes de Europa. Explica como los carnavales duraban casi medio año y como la gente iba disfrazada hasta a misa y las mujeres paseaban alegremente con sus amantes, eso sí, todo bajo las máscaras. Era, en palabras de Modroño, una época en la que se follaba mucho y se mataba poco.

Carmen Moreno

El caso de Carmen Moreno y su novela Sherlock Holmes y las sombras de Whitechapel es algo más complejo que el de sus compañeros de mesa. Moreno se ha atrevido con uno de los personajes literarios más famosos y con más seguidores de la historia y eso es complicado. El trabajo de documentación ha sido exhaustivo y sabe que no puede cometer ni el más mínimo error o todo el movimiento fan de Sherlock Holmes, que es muy grande, se le echará encima.

Sólo se ha permitido una licencia y es que, tal y como ella cuenta, en su novela por fin a Holmes le dan una buena paliza de la que no se puede defender.

En cuanto a lo histórico, Moreno habla de la familia real inglesa sin tapujos, sin paños calientes, diciendo las cosas tal y como ocurrieron, las buenas y las malas. Ahí también ha habido una gran labor de documentación que se nota a la hora de leer la novela.

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