¿Dónde está la estaca en la que se abandona a la gente?

Por todos es conocidos que dejar a alguien en la estacada es dejarlo tirado, abandonarlo. Sin embargo, a pesar de que esta expresión es muy utilizada hoy en día, seguro que muy pocos sabrían situar su origen. Si vosotros sois de esas personas que desconocen la historia de esta frase hecha, no os preocupéis porque hoy vamos a poner remedio a esa situación.

Para saber de dónde viene esta forma de hablar debemos remontarnos hasta la Edad Media, momento en el que los caballeros disputaban torneos y competiciones que simulaban el campo de batalla. Para delimitar el espacio donde tenían lugar estas contiendas, el perímetro del improvisado ruedo se marcaba mediante estacas que simulaban un vallado.

Normalmente los espectáculos de este tipo estaban protagonizados por dos rivales que se enfrentaban el uno contra el otro. Solo podía haber un ganador, y por tanto, siempre había uno que salía perdiendo. Ambos contendientes obtenían como recuerdo de estas gestas más de una herida, incluso algunas de ellas graves, pero sin duda aquel que era derrotado era el que se llevaba la peor parte.

Cuando uno de ellos caía del caballo, y por tanto perdía el duelo, debía acercarse hasta una de las estacas que formaban parte del cercado para ver como su oponente era vitoreado y aplaudido por el público. El vencedor, abandonaba el campo de batalla agradeciendo a la turba sus muestras de cariño y sin mirar, si quiera, al perdedor. Mucho menos iba a prestarle auxilio o ayuda por sus heridas. En otras palabras, el ganador del torneo dejaba a su oponente en la estacada.

Es curioso como con el paso de los siglos esta frase no solo no ha desaparecido si no que se sigue utilizando con la misma intención que cientos de años atrás. No es bonito dejar a nadie en la estacada, pero si es interesante conocer el origen de esta expresión.

 

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*