Dime quién soy, Julia Navarro

Sublime, esa es la palabra. Hacía mucho que no leía nada de Julia Navarro, y la verdad es que no hay justificación alguna para ese abandono porque es una autora que nunca defrauda. De todas las novelas que ha escrito desde que leí La hermandad de la sábana santa, hace ya años, elegí Dime quién soy por puro azar y tengo que decir que ha sido todo un acierto.

Una semana me ha durado y eso que tiene más de 1000 páginas. Se han visto resentidas mis amistades, mi vida de pareja, mi familia y mis obligaciones en casa, pero es que no podía dejar de leer. Hacía mucho que una novela no me enganchaba tanto.

Sinopsis: Un periodista recibe la propuesta de investigar la vida de su bisabuela, Amelia Garayoa, una mujer de la que sólo sabe que huyó abandonando a su marido y a su hijo poco antes de que estallara la guerra civil española. Para rescatarla del olvido deberá reconstruir su historia desde los cimientos encajando, una a una, todas las piezas del inmenso y extraordinario puzle de su vida.

Marcada por cuatro hombres que la cambiarán para siempre -el empresario Santiago Carranza, el revolucionario francés Pierre Comte, el periodista estadounidense Albert James y el médico militar vinculado al nazismo Max von Schumann-, la historia de Amelia es la de una antiheroína presa de sus propias contradicciones que cometerá errores que no terminará nunca de pagar y que acabará sufriendo, en carne propia, el azote despiadado tanto del nazismo como de la dictadura soviética.

Desde los años de la Segunda República española hasta la caída del Muro de Berlín, pasando por la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría, la nueva novela de Julia Navarro rebosa intriga, política, espionaje, amor y traición.

Siempre digo que no me entusiasman las historias ambientadas en ninguna de las guerras mundiales pero, quizá va siendo hora de aceptar que eso no es cierto. Al menos las últimas novelas que he leído, entre las que se encuentran Dime quién soy, me han entusiasmado.

La caída de los Gigantes, Ken Follet.

Una de las cosas que más me gusta de leer novela histórica es que, aunque con todas las licencias que se puede permitir un autor de ficción, dan pinceladas de los hechos ocurridos realmente que después me llevan a libros de historia propiamente dichos para saber qué pasó de verdad. Como el periodo de las guerras mundiales no me ha llamado nunca mucho la atención, hay bastantes cosas que desconozco por no haber profundizado en ellas. Es probable que después de leer Dime quién soy me ponga a investigar un poco sobre esta parte de nuestra historia.

En cuanto a la novela propiamente dicha, me encanta el personaje de Amelia. Me parece que se ve muy bien la evolución que sufre desde su primera juventud como niña mimada hasta una precipitada madurez consecuencia de los hechos vividos.

La historia de esta mujer que rompió todos los esquemas de vida que la sociedad había marcado para ella me atrapó como hacía mucho que ninguna novela me atrapaba. Contada de forma lineal la trama me llevó a pasar las páginas volando, sin poder parar de leer hasta saber qué había sido de ella. Lo único que me dejó un poco fría fue el final. No porque sea malo, en absoluto, sino que llegó un momento en que más o menos lo llegué a intuir. No acerté del todo, pero no me quedé lejos.

En cualquier caso, lectura más que recomendable para desconectar. El único riesgo es que quizá hace que el lector se evada demasiado y deje de atender a las cuestiones de la vida real. No apto para personas que tangan niños a su cargo u otras personas a su cargo.

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