Cartes, Cantabria

Hace un par de semanas colgué en Youtube un vídeo muy chulo que deberíais ver, incluso compartir y suscribiros al canal, sobre el fin de semana tan estupendo que pasamos Ramón y yo en Cantabria. La verdad es que, en principio, iban a ser unos días para descansar de todo, incluido el blog. Pero nos va la marcha y nos encanta grabar vídeos para luego compartirlos, así que nos liamos la manta a la cabeza nos quedó un reportaje bastante apañado.

Lo que sí teníamos claro es que en este viaje iba a primar nuestro bienestar frente a las posibilidades literarias del destino. Sin embargo, los libros nos persiguen y casi sin querer nos dimos de bruces con La Cueva de las Monedas, escenario fundamental en la novela Un lugar a dónde ir de María Oruña. Pero la cosas va más allá, porque cual no fue nuestra sorpresa cuando, un día, al abrir Youtube nos encontramos con que una seguidora nos informa de que Cartes, localidad de la que vamos a hablar hoy, es el lugar donde Benito Pérez Galdós ambiento la historia de Marianela. Para los que no la conozcáis, es una novela preciosa que a mí, personalmente, me impresionó bastante cuando la leí en mi tierna adolescencia.

Marianela, Benito Pérez Galdós

Pero a lo que vamos, que me enrollo. Cartes es una localidad muy bonita y muy bien cuidada con un par de calles que parecen el decorado de una película de lo bien que las mantienen. En ellas se pueden apreciar casas típicas del interior de Cantabria y también caserones que debieron albergar a personalidades importantes.

El Torreón

El Torreón es una casa-torre atravesada por lo que hoy es la calle principal de Cartes que transcurre por el antiguo camino real. La construcción data del siglo XV y fue llevada a cabo por la familia Manrique para defenderse de los señores de La Vega, actual Torrelavega.

En 1432 el edificio fue convertido en sede de la justicia del Valle de Toranzo y también en cárcel. Hoy en día, y tras una importante remodelación, la casa-torre alberga un museo de divulgación física.

El parque

Más allá del centro de la localidad, que se ven en 20 minutos, uno de los mayores atractivos con los que cuenta Cartes es con su gran parque. En él, se pueden encontrar zonas de columpios para los más pequeños y otra destinada al ejercicio al aire libre.

Por supuesto, aparte de estos atractivos, también es un lugar ideal para perderse paseando, tanto a pie como en bici, para merendar o comer de picnic o simplemente sentarse a leer un rato a la sombra de sus numerosos árboles Hay que reconocer que en este viaje, a pesar de no haber planeado ninguna ruta por el monte ni ninguna alternativa de senderismo, sí que hemos dado algún paseo chulo y tranquilo rodeados de naturaleza.

La Bolera de Cartes

Y para reponer fuerzas, nada mejor que tomarse un vino en uno de los bares del casco histórico. La Bolera de Cartes tiene toda la pinta de llevar en Cartes toda la vida. Por dentro está totalmente reformado, aunque guarda la esencia de los locales de antaño, pero cuando ves su fachada parece que el tiempo retrocede décadas. Lo ideal es pedir dentro y sentarse fuera a disfrutar del encanto del municipio y de la propia fachada del establecimiento.

Por cierto, que aparte de tomar un vinito, también se pueden degustar, e incluso comprar, embutidos de alta calidad. Nos sacaron una pequeña tapa, por cortesía de la casa, y la verdad es que nos pareció todo un manjar. Si no fuera porque estoy a dieta estricta, hubiéramos picado y algo seguro que nos hubiéramos traído a casa.

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