50 Sombras de Grey, E. L. James

Pues hala, ¡ya está! Por fin me he terminado 50 Sombras liberadas, ha sido duro y me ha llevado bastante tiempo, tanto que me ha destrozado el reto. Pero ya está, se acabó el tormento.

Reto 2017

Y ahora viene lo complicado, comentar estos tres libros. Pueden ocurrir dos cosas, que me quede sin palabras y este sea el post más corto de la historia o que me desahogue tanto que consiga aburriros. A ver qué pasa.

Eso sí, lo primero que voy a hacer es avisaros de que en esta entrada va a haber algún que otro spoiler, aunque, supongo, que a estas alturas de la película ya todos sabréis de que va esta historia.

liberadas

Pues va de lo siguiente, de una pánfila que se enamora locamente de un psicópata, machista y millonario adicto al sado. Y, como hay pocos hombres maravillosos y estupendos en la ciudad en la que vive Anastasia, pues esta se empeña en convertir a este maníaco en una persona normal. Que no entiendo yo esa manía de hacer aparecer a las mujeres como obsesas por cambiar a los hombres, es mucho más fácil encontrar a uno que ya te guste que no intentar moldear al más raro que encuentres. Pero esto es una reflexión mía.

A lo que vamos, que Anastasia, que es virgen, se enamora de Christian Grey y descubre un mundo dónde el dolor forma parte del placer. Que no me meto yo con el sado, porque en el sexo todo lo que sea consentido y se disfrute me parece estupendo, pero el problema es que a ella no le gusta, aunque lo consiente.

Tengo que decir que las primeras dos novelas, 50 Sombras de Grey y 50 Sombras más oscuras, puede tener algo de erótico. Aunque yo me pasé toda la lectura deseando que Anastasia lo mandará a la mierda, cosa que ocurre en el primer libro pero, como había que escribir dos novelas más, pues vuelve con él.

La tercera novela no sabría como describirla. Es cierto que hay alguna escena de sexo, pero ya no es sado porque la prota ha conseguido sacar a su hombre de ese mundo de vicio y perversión. Lo que sí hay es bodorrio e hijos con casita en el campo. Porque no nos podemos olvidar que esto es porno para mujeres y, al final, si los protagonistas no se casan pues como que nos falta algo (modo ironía on). Así que tenemos estupenda ceremonia con estupenda luna de miel y con estupendos comportamientos machistas por parte del Señor Grey aceptados, estupendamente, por la Señora Grey. Y es que en esta tercera novela se dan situaciones como que él tenga que aprobar los modelitos que ella se pone o tenga que darle permiso para salir con las amigas. Aunque lo más preocupante de todo es que ella diga cosas como que no es tan grave que un hombre la toque sin su permiso o que el guardaespaldas no puede reñirle porque no es ni su padre ni su marido.

No entiendo como se han hecho dos películas con esta historia cuando debería estar prohibida por apología del machismo. Y entiendo menos todavía que se haya convertido a Christian Grey en icono sexual del Siglo XXI porque, siendo cierto que el actor que lo interpreta está bien bueno, lo que el Señor Grey es, es un MALTRATADOR.

Y encima, para aprovechar el tirón de las pelis y las novelas, han editado un nuevo libro en el que explica porqué este hombre se comporta como se comporta. Lo siento mucho pero por ahí si que ya no paso, no voy a leer 400 páginas de justificación de sometimiento a la mujer.

Pues mira… al final me ha quedado moderado.

4 Comments

  1. Pues ha sido moderado, la verdad… Yo comparto tu opinión 100% pero lo que me fascina es que seamos las mujeres quienes hayamos encumbrado este libro y a su protagonista mientras por otro lado condenamos la violencia machista. No lo entiendo…

    • Yo tampoco lo entiendo… porque no se trata de micromachismos que podemos tener tan asumidos que nos lo vemos, son actitudes muy graves las que se dan en este libro como para no darse cuenta de que es de un claro ejemplo de violencia machista. No entiendo nada, la verdad.

  2. Infumable..la verdad es q yo no pude llegar ni a la mitad del primer libro.Pensaba q quizás la novela mejoraba según la leía pero …nada …no me explico su éxito..

    • Yo tampoco me lo explico, no me cabe en la cabeza que alguien pueda pensar que esta es la historia de amor ideal y menos una mujer. No sé… yo no quiero una pareja que tenga que dar visto bueno a mi ropa o que me tenga que dar permiso hasta para respirar.

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